Insecto

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Insecta

He empezado a soportar cerca de mí a algunos de vosotros, mas debo reconocer que todavía me queda mucho para aceptaros en mi vida.

Ahora sé que sois necesarios, cumplís una función impecable en la naturaleza, y a pesar de vuestra horrible apariencia a vista de prismáticos, y sabiendo de vuestra voracidad, todavía es escaso el número de insectos que dejo vivos en cuanto me tocan. Lo siento por algunos, en el futuro lo veré mejor, seguro.

Desde hace algunos años, sólo me dedico a asesinar a cuantos me hacen daño, básicamente mosquitos y avispas, éstas con cuidado y sólo si insisten en quedarse a mi lado.

Todo y con ésto, el año pasado padecí una reacción alérgica a las picaduras de unos cuantos dípteros salvajes, que no dí a basto a matar, ignorante de mí, saliendo a bañarme en las playas de la desembocadura del Ebro en prime time… palabras mayores, en media hora de ataques, tuve suficiente para pasar la semana de vacaciones con corticoides, de no ser porque confié más en el agua del mar (al menos todavía, sic!)

Sin embargo hay clases y clases, y una mosca se porta mucho mejor conmigo que un mosquito; a pesar de ser ambos del mismo grupo, al segundo lo tengo miedo, y mucho me temo, que con la crisis del cambio, van a resultar más que una amenaza.

Fuente: Wikipedia

Salvo parásitos humanos, el resto de insectos me son de naturaleza bien recibida, aunque sólo desde hace pocos años. Los tábanos me parecen talibanes, y mirar un insecto con lupa ha sido siempre para mí un esfuerzo, demasiado impacto visual.

Los años me han hecho aceptar que el 90% de los seres con los que habito el planeta, son insectos. Y sigo matando hormigas porque me muerden, y mosquitos porque me pican, hasta que aprendan, o lo haga yo, ea!

Al resto los miro sin miedo y con cierta curiosidad. Primero fueron los escarabajos, de colores metalizados brillantes, el saber que se ocupaban de descomponer la basura me hizo dejarles paso a mi pisada. Las mariposas siempre me gustaron por el color de sus alas, y ahora además, me gusta ver sus cuerpos peludos, eso sí, las polillas me asustan, tan gordas y oscuras, como los abejorros. A las abejas las he tenido siempre mucho respeto, por su labor de polinización, por el alimento que nos dan, y porque cuando pican, mueren, lo cual las ha hecho inofensivas para mí, aunque algo peligrosas por el riesgo de alergia elevado que existe a la picadura. Así que intento no perjudicar su pasar a mi lado.

Y hace tiempo que me gustan las libélulas, desde que me enteré que no sólo ni pican ni muerden al ser humano, además comen moscas y mosquitos, que las miro con entretenimiento, pues son grandes para verlas suficientemente bien con mi ya vista cansada, cuando se posan por tiempo para observarlas.

Mirada atenta a todo, con especial predilección por lo brillante, sean hojas, alas o reflejos de sol y prismáticos en mano, los he cambiado por la cámara, que me hacía ver la realidad a través de la pantalla…con el buen gusto y recuerdo que queda al natural…

Todo y con ésto, si me dejan el tiempo necesario, bichos e insectos, para colmar mis sentidos, procuro plasmar en imagen para siempre, algo de lo que he vivido. Y así tengo el móvil, saturado de instantánea y lento para seguirme sin perder detalle, fea relación.

Salgo a pasear para perderme en los detalles que a mi caminar se aparecen. Evito hacerlo cuando tengo un sitio y hora adónde llegar y estar. Me gustan las salidas didácticas a la naturaleza, y casi todo lo he aprendido sola, a pesar de mi saber, porque me cuesta horrores ser parte de la masa. Prefiero las clases particulares 😉

El otro día viví una experiencia muy bonita con una libélula, bueno, una damisela.

Andaba detrás de una azul metalizada, diferente al resto de las que habían alrededor, y se me escapó. Entonces apareció una verde de alas marrones y un punto blanco en el borde que hasta que no me fijé, pensaba que eran reflejos del Sol, pues andaba entre las ramas y se camuflaba entre el brillo y sombra de las hojas. La miré con los prismáticos, a pesar de tenerla cerca, los necesito ya para ver bien, sic! Y ella estaba quieta, de perfil, hasta que giró su cabeza hacia mí, bajé las lentes y en el movimiento, ella se mantuvo allí (le he puesto género femenino mas dudo que lo sea).

Le hice decenas de fotos mientras nos mirábamos, pero ninguna buena, la miraba y por un instante sentí su curiosidad y falta de miedo por verme igual que yo a ella. Me tranquilizó ver que cuando se iba enseguida volvía, y seguía girada hacia mí, me veía observada, y así ella dejaba que yo la mirara al detalle, sus dos ojos que se dividían en más, todos negros y poligonales, la cabecita pequeña, era todo ojos y unas finas antenas, como sus patas, después de un rato me fijé que le faltaba la primera del lado izquierdo, pero no parecía ser necesaria, al menos para estar quieta. No buscaba comida, no escapaba de mí, parecía estar a gusto con mi sorpresa de cara, era pacífica, me enganchó su presencia.

Y llegó un momento en que le ofrecí mi mano, palma abajo, la dejé y se posó en mi dedo por un buen rato. La acerqué a mí para observabarla de cerca, y se quedó inmóvil. Yo ni respiraba, deseaba que se sintiera cómoda, como si en una rama se hubiera asentado. Pensé en hacerle la foto definitiva, pero ante la pena de asustarla y perder ese momento de confianza me pareció una falta de respeto mover la otra mano.

Embelesada estaba, sólo dejando que pasara disfrutando de algo tan real como irreal hasta que levantó vuelo y me quedé en tierra colgada de su belleza.

El contacto con un insecto, con la misma necesidad que yo de mirarnos de frente, en esa confianza, con paciencia y sin miedo, ha sido toda una experiencia de vida para mí.

Iniciando la vista de frente,
él-ella, yo, y el patato de mi móvil.
Funcionó mejor entre dos 😜

Dejo un poco de información que he encontrado sobre estos bellos seres,

https://www.ecoticias.com/naturaleza/132200/Detectan-presencia-varias-especies-libelulas-escasas-rio-Segura#

Libélulas: los Dragones y Damiselas de la Costa del Sol

Y como siempre que me acuerdo de insectos, recuérdome cantando que seré una mariposa para principios de abril.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s