El título lo dice todo, y da en el clavo del desarrollo de los actuales acontecimientos, que en lo concerniente a lo que pasó conmigo, sufrí el contagio en fecha de románticos. Aquel fin de semana tenía que haberme quedado en casa, sobretodo porque ya había tenido lugar otra exposición al riesgo un par de semanas antes, iba teniendo mucha suerte con el bicho.

Y en un momento que me pilló débil…zas! Se aprovechó de mí y me dejó hecha una piltrafa.

Utilizó mi cuerpo para expandirse y hacerse fuerte dentro de mí con el único propósito de joderme mientras se beneficia, ya ves, el virus, qué tan cruel es. que para sobrevivir, irrita, inflama e infecta al huésped que lo aloja.

La labor del ser humano parece estar centrada en protegerse hasta conseguir destruir o neutralizar a los elementos del ambiente que son capaces de tanta crueldad.

Y lo más curioso es que existen desde el mismo tiempo que los seres vivos, a la naturaleza parece traerle sin cuidado el daño que hagan, debe considerarlos como necesarios en el momento que siguen y siguen, y crecen y crecen…

Me alegro por las personas que han sobrevivido a la maldad de cualquier virus, y se han hecho fuertes sin hacer nada salvo mantenerlo aislado para evitar que haga más daño.

Tenía que pasar por besarnos y abrazarnos, tener contacto personal, sin tener cuidado del peligro que andaba suelto y sobre el que estábamos engañados, cada cual a lo suyo.

Sirva de aprendizaje para valorar más el contacto físico y evitar hacerlo con cualquiera.

Bicho malo dañino y cruel!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!