…cómprale un huerto

Caracoles y babosas con lechugas y escarolas, moscas multicolor al por mayor para brócolis, coliflor, y mogollón de hortalizas. Hongos y larvas en las barbas de raíces de patatas y frutas, orugas y polillas en solanáceas y curcubitáceas…por más que riegas y meas, la cosa no mejora, sino que empeora.

Así pues, cómprale una finca grande, que puedan caber a montones las plantaciones, y lo que dejen los bichos de sobras, será lo que recojamos nosotros los humanos. Tanto como sea, que haya para todos los invitados, incluidos los implantados.

Échale una mano al yayo, tiene edad para ello, de lo contrario, perecerá en el intento de atender tanto manto, y yacerá enterrado bajo tierra como alimento para gusanos, en detrimento de tu sustento, que se volverá con el tiempo, débil y precario.

No olvides sus sabios consejos sobre siembras, podas, riegos y tiestos; guárdalos a buen recaudo en tu memoria, no lejos de la entrada, que lo mismo un día la salida a tu historia pasa por hacerte un huerto propio.

Y ser felices mientras podamos

Y si tienes pasta, déjate de pajas e historias futuristas; paga un jardinero bueno, compra equipo nuevo, y que sea él quien suba al cielo y se agache al suelo, mientras tú cuidas de tu abuelo y le llevas de paseo por el pueblo para que te cuente historias en blanco y negro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Content is protected !!